Si tuviera que resumir en una sola palabra la postura que acaba de adoptar el operador dominante de telefonía móvil en España sería PREPOTENCIA.
Movistar, la compañía de Telefónica, tiene una cuota de mercado que ronda la mitad (el 46,8%) en nuestro país y han sabido vender muy bien su lema “Como somos más, pagamos menos”.
Bien por sus campañas publicitarias. Bravo. De verdad, de la buena, son preciosas y muchas consiguen llegar más allá de lo que es puramente vender una operadora móvil y eso a pesar de que sus tarifas siempre han estado por encima de la media.
Sin embargo, me han decepcionado profundamente cuando estaba a punto de cumplir una década como cliente de movistar.
10 años pueden parecer poco para un matrimonio, donde se empieza a hablar de bodas de plata al llegar a los 25 años o de oro si se alcanza el medio siglo al lado del cónyuge.
Sin embargo, ser fiel a una compañía telefónica es casi imposible con la cantidad de ofertas de portabilidad y compañías nuevas que están surgiendo últimamente.
¿Qué me ha hecho la compañía para sentirme tan ofendido? ¡Obligarme a seguir queriéndola sólo por el interés!
Os cuento. No tenía ninguna intención de irme de sus brazos, pero leí que los de Facua, una organización de consumidores la mar de beligerante, les había denunciado por modificar unilateralmente sus tarifas, no informar con la debida antelación a sus clientes y amenazarles con cobrarles una multa de 150 euros si decidían darse de baja teniendo un compromiso de permanencia. Ahí es nada.
La noticia está en www.movilonia.com/noticias/ficha.php?id=615Â y otros medios y la información que ha publicado Facua puede leerse desde www.facua.org/facuainforma/2006/26diciembre2006.htm.
Pues bien, decidí probar en mis propias carnes si era cierto lo que se comentaba. No es que dudase de las fuentes, pero quería comprobar qué me dirían en movistar si les explicaba que me parece fatal que a partir del 1 de enero suban las llamadas nada menos que 7 céntimos de euro por minuto si llamo a alguna de las nuevas operadoras (Yoigo, Happy Móvil…)
La respuesta fue engreída, amenazante y prepotente. La operadora del departamento de bajas me aseguró, sin ningún tipo de empatía ni de simpatía, que “me cobrarían (la friolera de) 125 euros si me daba de baja o pedía una portabilidad”, ya que en mayo me subvencionaron parte de un móvil a través de la Zona Azul de su Programa de puntos.
Éste es mi caso. No quiero ser egocéntrico, pero es el que mejor conozco y ya sabeis que me gusta hablar con conocimiento de causa.
Con más de 30.000 puntos, que se dice pronto, pero cuesta mucho conseguirlos y 150 euros me dieron un Nokia 7370 serigrafiado con el logotipo de la compañía y bloqueado para ser utilizado exclusivamente con movistar.
¿Y ahora pretenden que les pague 125 euros más por un móvil que libre cuesta 265? Por educación no le respondí a la trabajadora de movistar “¿Que te chupe qué?”, pero ganas no me faltaron.
Y eso por no hablar de lo asperuza que se puso en el momento en el que le expliqué que según el Real Decreto 424/2005, si la compañía cambiaba unilateralmente sus tarifas, yo (y el resto de sus abonados) tenían derecho a resolver el contrato (es decir, portarse o darse de baja) sin ninguna penalización.
Resopló como pensando: “Ya está el listo que ha llamado a la OCU” y volvió a repetirme que “podía darme de baja si me daba la gana, pero que con la última factura me cobrarían los 125 euros”, que yo creo que para la empresa de Telefónica no es mucho, pero a mí me viene fatal para lo que viene siendo la cuesta de enero.
En fin, “buen rollo navideño, que para eso estamos en estas fechas”, pensé. Además, “una mala tarde la tiene cualquiera”, me añadí a mí mismo. Igual la muchacha había tenido un mal día. De modo que volví a llamar y pregunté por otra línea de movistar que tengo (como soy moviladicto, tengo muchas líneas y teléfonos) y me dijeron lo mismo en prácticamente el mismo tono, que no era polifónico, sino monofónico, ya que la compañera de la primera, no cambió de entonación durante nuestra seca y breve conversación.
Pues bien, llegados a este punto, me voy a dar ‘portar’ bien, aunque no quería en un principio e insto a que lo hagais sólo por daros el gustito de darles a los movistarenses en los morros.
El procedicimiento es sencillo. Para perdir una portabilidad basta acudir a cualquier operador de la competencia y decirle: “Hola, buenas, que quería traerme mi número a su compañía y disfrutar de una fantástica oferta y un magnífico teléfono nuevo”.
Y si lo que quieres es darte de baja y empezar de cero con otra compañía, basta con enviar una carta indicando los motivos de la baja y una fotocopia del DNI o tarjeta de residencia por ambas caras a la siguiente dirección:
Movistar
Apartado de Correos nº 151.124
28080 Madrid
Y si me cobran los 125, 150 ó 0,01 euros de más, recurriré a todo lo que esté a mi alcance para que me los devuelvan y no sigan aplastando mis derechos como consumidor.
Y para acabar sólo dejaré varias preguntas en el aire:
- ¿Por qué quiere movistar obstaculizar la salida de las nuevas compañías? (La subida tarifaria no se aplica a movistar, Orange ni Vodafone) ¿Tanto miedo les tiene?
- 0,07 euros (0,06 + IVA) más por minuto es una barbaridad. Calculad cuántos minutos podéis hablar cada mes con otros móviles. Además, debido a la portabilidad no es posible saber a priori si estás llamando a Vodafone, movistar o Carrefour Móvil, por ejemplo. Pero, ¿qué pasaría si movistar hubiera decidido aumentar sus tarifas a 50 euros más minuto? ¿También tendría que seguir siendo esclavo suyo por haberme ’subvencionado’ un teléfono?
¡César Alierta (presidente de Telefónica de España), no ‘me-vi-a-estar’ más contigo!