Así podría resumirse la carta que le he enviado esta tarde por correo postal certificado a Juan Mirabet (sabiendo de antemano que no le llegará ni de coña, no vaya a haber alguien que piense que además de moviladicto soy oligofrénico).
Os la pongo aquí, por si os sirve para hacer un corta, pega y colorea a lo Ana Rosa Quintana en caso de que os encontreis en un caso parecido al mío.
Madrid, 6 de febrero de 2007
Estimado Juan Mirabet, Antes de nada, permíteme que te tutee. Me dirijo a ti para expresarte mi malestar con la empresa que diriges y de la que soy cliente desde hace casi una década.
Hasta hace unas semanas disponía de un par de líneas dentro de un plan familiar. Sin embargo, cuando comunicasteis los nuevos precios a aplicar con la llegada del nuevo año (no me refiero a las tarifas que cobrareis a partir de marzo, sino a los recargos por hablar con los nuevos operadores y las subidas a las líneas de la red inteligente de Telefónica, como los números 902, por ejemplo), decidí resolver uno de mis contratos y solicitar una baja. Seguí los trámites que me indicaron desde el departamento de Bajas enviando un escrito en el que detallaba los motivos (desacuerdo con la modificación unilateral de las condiciones generales del contrato). Basándome en el Real Decreto 424/2005 os indiqué también que confiaba en que no se me cobrase ninguna penalización por no haber cumplido por completo el compromiso de permanencia que adquirí al darme de alta.
Días después, cuando recibí la última factura, comprobé que además de mi consumo, habiais agregado 145 euros (125 + IVA) en concepto de ‘Contrato de compromiso’. Como te digo, no estoy de acuerdo con esta penalización. Además, el precio de mercado del terminal que me vendisteis en verano es muy inferior a esa cifra en estos momentos. Y eso sin tener en cuenta que ya habéis amortizado parte de la subvención durante el periodo que he estado abonado. Por ese motivo te pido que me reintegres dicha cantidad y, si lo deseas, te quedes con el terminal que, aunque lógicamente está usado, se encuentra en buen estado e incluso conservo sus accesorios y el embalaje original.
Espero solucionar este tema por la vía amistosa. Quedo a la espera de tu respuesta. Recibe un cordial saludo,
Fdo.: Moviladicto (en realidad puse mi nombre completo).
(*) Manera (muy) popular de hablar que se traduce por: “No estoy dispuesto a aceptar las condiciones que tratas de imponerme”.