Orange me envía una factura seis meses después de haber portado una línea
Imagínate por un momento que hace tres veranos te fuiste de vacaciones, por ejemplo, a Alicante. Allí te alojaste en un hotel y cuando concluyó tu estancia, pagaste la factura. Ahora supón que hoy recibes un cargo de ese mismo alojamiento, pero sin que hayas vuelto a ir. Y cuando llamas para advertir del error te dicen que tu reclamación no es procedente y si quieres quejarte debes llamar a la tuna de la Complutense.
Es una situación surrealista, ¿verdad? Pues algo parecido me sucedió hace unos días con Orange. Recibí una factura que corresponde a una línea que porté a Simyo en diciembre del año pasado. La multinacional naranja quería cobrarme 15 euros en concepto de recarga automática.

Llamé por teléfono y tras exponer los hechos y esperar pacientemente a que realizasen todas las comprobaciones oportunas mientras escuchaba la banda sonora corporativa, una agente del departamento de facturación me dice que “mi reclamación no procede y que la factura está bien y que si quiero reclamar, que lo haga en el departamento de bajas”.
Volví a insistir una vez más en el hecho de que quería que me abriera una incidencia argumentándole que desde diciembre la línea no era de Orange y la factura correspondía a este mes, que no era un cargo que no hubieran cobrado en su día, sino un error de Orange. Volvió a decirme que no procedía, que no iba a tramitarme una reclamación y que lo único que podía hacer era quejarme al departamento de bajas.
Decidí colgar porque ante semejantes argumentos y después de estar hablando durante casi una hora con una persona a la que el término de inepta se le quedaba bastante escaso, no merecía la pena seguir perdiendo el tiempo.
Volví a llamar y esta vez la persona que me respondió sí que comprendió mi solicitud. Por supuesto el trámite no fue rápido. Después de casi media hora más de continuas esperas y comprobaciones, el agente me dijo que había tomado nota.
Un par de días después me llamaron para decirme que tenía razón y que me devolverían el dinero. Bien, por fin se han dado cuenta… No, todavía no se puede cantar victoria, ya que me dijo que era posible que aún me llegara otra factura más y que en ese caso, “volviera a llamar para reclamar”.
¿Cómo es posible que Orange funcione tan mal? No me extraña que acumulen unas pérdidas de 3.000 millones de euros en sólo dos años y que cada día tengan menos cuota de mercado en España.
Lo que no comprendo es que pretendan suplirlo cobrando de más a sus clientes porque estoy seguro de que no todos tienen tanta paciencia como yo para andar reclamando por 15 euros. De verdad que no merece la pena hacerlo por el tiempo, aunque sí por la satisfacción de que pisoteen tus derechos.


Hoy quiero comentar mi experiencia con Lebara Móvil. Esta operadora surgió hace más de un año. De hecho fue de las primeras OMV, pero apenas hizo ruido. Es una compañía que se dirige especialmente al público inmigrante que reside en España. Ofrece llamadas internacionales a buen precio utilizando la red de Vodafone.