Su particular arca de Noé incluye 4 especies: ardillas, leones, pandas y delfines.
La operadora naranja ya denominaba así a sus tarifas en Reino Unido. Pero, ¿no se habían percatado de que el Rey de la selva se parece mucho al pictograma del grupo holandés ING?
¿Qué opináis de estos nombres? A mí me resultan un tanto infantiles. Me pegaban más para Amena que para la marca naranja de France Telecom.
El debate está en la calle. Siempre he querido escribir esta frase
¿A qué me refiero exactamente? A la cuestión acerca de hasta qué punto merece la pena que una compañía de telefonía móvil te regale o te rebaje un terminal a cambio de asumir un compromiso de permanencia (o su correspondiente penalización) y, además, pagar más por todas tus llamadas mes a mes.
En el fondo no es más que algo que ya se estaba haciendo hasta ahora: el programa de puntos. La única novedad es que ahora Vodafone permite canjearlos cada 12 meses en lugar de cada 18.
Pero claro, suena mucho mejor eso de decir “te regalaremos un móvil cada año” que “hemos aflojado un poco las condiciones para que puedas conseguir un teléfono más básico que una patata”.
Porque en realidad los terminales que podrán llevarse a coste 0 los clientes de esta operadora, como es lógico, no son el Google Nexus One ni el Apple iPhone (cuando también se incluya dentro de poco en el catálogo de Vodafone), sino modelos muy sencillos y económicos.
Los que quieran tener un móvil a la última, tendrán que aflojar la cartera como siempre, que nadie regala nada.
Pero no nos deviemos del asunto. Las 3 grandes operadoras (Vodafone, movistar y Orange) ya ofrecen tarifas, con más o menos condiciones, por 10,44 céntimos por minuto (9 céntimos + impuestos indirectos) y su correspondiente establecimiento de llamada siempre y cuando el usuario renuncie a la subvención de un móvil.
Está claro que el cliente tiene la oportunidad de decidir entre pagar esa cifra o abonar más del doble pero tener un móvil nuevo sin coste. ¿Por qué la gran mayoría escoge la segunda opción? ¿Por qué son tan pocos los que echan cuentas y se percatan de que a medio y largo plazo pagan mucho más?
Y eso no por hablar de que esos 10,44 céntimos por minuto están muy alejados de lo que se puede llegar a pagar con Yoigo y algunas OMV como Pepephone y simyo, entre otras (hasta 4,64 céntimos por minuto, es decir, menos de la mitad).
Además, ¿en cuánto valoras tú la libertad? A mí me encanta poder elegir el móvil que quiero llevar y no tener que conformarme con las opciones cerradas que me brinda un catálogo sujeto a stock.
Comprar un móvil libre puede parecer un desembolso importante, pero a la larga siempre resulta más económico y en un momento dado, si decides cambiar de compañía, no tendrás ninguna atadura que te lo impida.
Y vosotros, ¿qué preferís: móvil más barato y tarifas más caras o móvil libre y tarifas más económicas?
No hubo demasiadas sorpresas en cuanto a lo que habrá que pagar por la nueva tableta en nuestro país:
Versión Wifi: 479€ (16GB), 579€ (32GB) y 679€ (64GB).
Versión WiFi + 3G: 579€ (16GB), 679€ (32GB) y 779€ (64GB).
Lo que sí ha sido una desagradable sorpresa son los planes de datos que han anunciado las grandes operadoras móviles (movistar, Vodafone y Orange):
Movistar
Prepago:
Tarifa diaria: 3,48€ por 30MB. Con un máximo de 13,92 euros al día.
Tarifa semanal: 22,04€ por 1GB.
Tarifa mensual: 56,84€ por 1GB.
Tarifa trimestral: 68,44€ por 1GB.
Contrato (al mes):
200MB: 17,4€.
1GB: 29€. Sin coste adicional para los clientes que tienen un Apple iPhone con esta tarifa plana.
5GB: 45,24€. Sin coste adicional para los clientes que tienen un Apple iPhone con esta tarifa plana.
Vodafone
17,4€ por 250MB.
37,12€ por 2GB.
Orange
3,5€ (prepago).
35€ (prepago).
Resultan demasiado caras, mucho más que las tarifas planas móviles para ordenador, aunque aparentemente no hay ninguna explicación comercial ni técnica para esto.
La única diferencia entre estos planes de datos para iPad y los convencionales es que los primeros requieren una tarjeta microSIM, que es simular a una SIM, pero más pequeña.
Ono io. La tarifa plana de 1GB cuesta 17,3 euros, pero sólo está disponible para clientes de Ono y está sujeta a un compromiso de permanencia de 18 meses (incluye un módem USB de regalo). Superar el límite mensual supone pagar 8,7 euros adicionales por cada bloque de 500MB.
Pepephone. Su tarifa plana de 1GB cuesta 19,72 euros y los clientes de alguna de las tarifas movilonia.com de voz pagan sólo 18,56 euros mensuales. La velocidad máxima que su puede alcanzar es del doble que el del resto de sus competidores (hasta 7,2Mbps). No se ve mermada si se llega hasta el límite mensual, sino que el cliente paga 3,48 céntimos por cada MB adicional.
Simyo. Reestructuró sus planes de datos en febrero. Ahora cobra 20,87 euros al mes 1GB. En caso de alcanzar este límite la velocidad se reduce desde un máximo de 3,6Mbps a sólo 64Kbps. También cuenta con una tarifa plana de 5GB por 28,99 euros (la rapidez baja hasta 128 Kbps).
MÁSmovil. La tarifa plana MáSinternet de 1GB cuesta 20,88 euros al mes. Si se alcanza esta cifra el cliente continúa navegando a la misma velocidad abonando 3,48 céntimos por cada MB adicional.
Blau. El servicio BIM&go se comercializa en la modalidad de prepago y sale a 24,94 euros al mes por 1GB. La velocidad se reduce hasta 64 Kbps si se llega a esta cifra.
La única duda es si será posible hacerle un apaño a las tarjetas SIM de las OMV con un poco de cuidado y unas tijeras.
¿Se atreverá alguna a comercializar tarjetas microSIM para los que somos más manazas?
Mi colega volvió de Chicago con la versión con WiFi para él, pero no le dio tiempo a comprar el mío porque las primeras unidades llegaron al Apple Center unas horas antes de regresar a Madrid y como me ha demostrado con esta imagen había una cola con más fl-IPAD-os para hacerse con el nuevo invento de Steve Jobs.
Hay que reconocer que el CEO de Apple se lo ha montado bien. Durante su primer mes en el mercado (sólo en Estados Unidos) ha colocado más de 1 millón de unidades mientras que en el resto de los mercados internacionales estamos a la espera de que el lunes 10 de mayo se digne a comunicar cuándo y por cuánto nos venderá este capricho.
Porque el iPad es eso, un capricho. Hoy, tocando el de mi compañero, con envidia de la mala y la corrosiva, por supuesto, lo he constatado. Pero eso no obsta para que lo siga anhelando, que no se puede ser tan práctico y tan racional en esta vida.
En fin, todo llega y todo pasa en esta vida. Así que en algún momento yo también podré disfrutar de mi iPad 3G.