Jazztel, erre que erre. ¿Creen que me daré por vencido?
Hola movilones,
Hace unas semanas os conté mi traumática y desesperante experiencia con Jazztel y prometí manteneros informados acerca de cómo discurrían las reclamaciones que interpuse contra esta compañía.
Escribí a la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información, que depende del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. Les expuse todas las incidencias que padecí durante todo el tiempo que permanecí como cliente de esta desastrosa operadora y les adjunté los números de reclamaciones no resueltas por la empresa que preside Leopoldo Fernández Pujals.
Al cabo de unos días me llegó una carta certificada de este organismo informándome de que habían abierto un expediente y “que se iniciaba un procedimiento que duraba seis meses. Transcurrido dicho plazo sin que recaiga resolución, se podrá entender desestimada”. Es decir, que esto va despacio, que me espere y que si no obtengo respuesta, es que han pasado de mí.
Afortunadamente volví a recibir otro certificado en menos de medio año, aunque la respuesta no fue como para tirar cohetes:
“Le traslado fotocopia del informe del operador a fin de que pueda formular en el plazo de 15 días las alegaciones que a su derecho convengan”, me comentaban.
¿Y qué dice el informe jazztélico? No tiene desperdicio:
“Tras las oportunas comprobaciones en nuestros sistemas, verificamos que, los importes facturados son servicios solicitados por el reclamante. Por este motivo, no procede ajuste o promoción”.
Aprovecho para recordar que, entre otras muchas calamidades, me facturaron en repetidas ocasiones y durante varios meses servicios de videoclub que nunca solicité.
Y ahora me pregunto: ¿Cómo puedo demostrar que yo no solicité dichos contenidos? ¡Que sean ellos los que certifiquen de un modo fehaciente que así ha sido porque yo no tengo otra fórmula que decir que no lo hice!
Así que en eso voy a basar mis alegaciones, además de añadir una nueva reclamación. Cuando envié la primera aún quedaba una factura por recibir. Porté mi línea a Telefónica el 19 de enero, pero la factura de Jazztel me cobró por todos los servicios hasta el 31 de ese mes. Es decir, 14 días de más y por supuesto no voy a permitir que se queden con mi dinero.
Por cierto, una última anécdota para demostrar lo gañanes que son en esta calamitosa empresa: hace unos días me llamaron por teléfono al fijo para… ¡ofrecerme la posibilidad de portarme a Jazztel! ¿Pero esto qué es? ¿Acaso no tienen una base de datos en la que consta que me he dado de baja hace pocos meses y que lo hice porque interpuse varias reclamaciones?
En cuanto empecé a contarle al teleoperador argentino el porqué de mi asombro (sin perder la educación) me colgó dejándome con la palabra en la boca.
¿Estáis esperando que saga el operador móvil virtual (OMV) de Jazztel porque promete buenas tarifas? Yo no lo solicitaría ni aunque regalasen las llamadas de por vida a cualquier compañía.
En fin, ya os contaré qué pasa con todo esto, porque no pienso darme por vencido.
PD. La imagen que ilustra esta entrada corresponde a otro blog, del que os dejo el target=”_blank” enlace a la entrada en la que se explican numerosos casos similares al mío.

julio 21st, 2008 at 18:37
[...] Hace unas semanas os conté mi lamentable, frustrante y tormentosa experiencia con Jazztel y prometí manteneros informados de cómo iba mi reclamación ante la Secretaría de Estado de Telecomunicaciones y para la Sociedad de la Información (Setsi), que depende del Ministerio de Industria, Turismo y Comercio. [...]
marzo 5th, 2009 at 15:30
Nosotras somos 3 estudiantes en un piso…y nos acaba de colgar una operadora sudamericana y también nos ha dejado con la palabra en la boca porque le estábamos mostrando nuestro desacuerdo.Cuando nos llamaron para cambiarnos a jazztel nos dijeron que ellos cursarían todos los trámites con tele2 y telefónica…Y TODAVÍA ESTAMOS DADAS DE ALTA EN TELE2!!!!!! asi que estamos pagando todavía a tele2 porque a jazztel no le dio la gana de llamarlos para dar la baja. Una auténtica estafa, vamos!