“No estoy satisfecho, devuélveme mi dinero”
Hola movilones,
Hace unos días os comenté que os iba a contar tres reclamaciones de consumidores sobre servicios relacionados con la telefonía móvil que habían tenido un final feliz (para los usuarios, claro).
En el primero una junta arbitral de consumo falló a favor de una persona que había tenido que pagar por desbloquear su móvil después de haberse portado a pesar de que cumplía los requisitos para que su antigua operadora le hubiera hecho esta operación sin coste.
En el segundo, el órgano que media entre consumidores y empresas adheridas al sistema de arbitraje también se decantó por los primeros porque una usuaria se había dado de alta en una compañía, pero pidió la baja poco después porque no disponía de cobertura dentro de su casa con la consiguiente penalización por haber desistido de su contranto antes de 18 meses.
En este último caso que recoge la revista Consumadrid (una publicación que edita la Consejería de Economía y Hacienda de la Comunidad de Madrid) se aborda la peripecia de un cliente que tenía una discapacidad visual.
Acudió a un comercio de electrónica (no se especifica el nombre del establecimiento) para adquirir un determinado modelo de móvil adaptado a sus necesidades. Sin embargo, en ese momento no estaba disponible, por lo que el vendedor le aconsejó que se llevara otro ya que “la pantalla también mostraba unos caracteres grandes”.
El problema surgió cuando el confiado comprador llegó a su casa y puso el teléfono en funcionamiento. Era cierto que los números eran grandes, pero no las letras, lo que le impedía poder escribir SMS, así que regresó a la tienda, donde se negaron a devolverle el dinero.
El tribunal arbitral le dio la razón al cliente, al que tuvieron que reintegrarle el importe que había pagado.
