Simyo, ¿hay alguien ahí?
¿Qué está pasando en Kpn España (antes E-Plus Móviles)?
Desde que la multinacional holandesa decidiese prescindir de los servicios de Jochen Doppelhammer, el consejero delegado de la filial española, simyo (y la mayoría de las marcas que gestionan) parecen estar a la deriva.
El despido del alemán se produjo el pasado mes de marzo. Y no fue el único al que invitaron a marcharse. Miguel Ángel Suárez, director de operaciones y de Blau, también fue apartado abruptamente de sus funciones.
La noticia no tuvo demasiada trascendencia por aquel entonces y Kpn se limitó a decir al respecto: “La salida de estos ejecutivos responde a la estrategia de la multinacional de renovar la gestión de muchos de sus negocios con relativo dinamismo”.
Se trata de Fernando Reymundo, un ingeniero de telecomunicaciones que ha estado ligado durante la mayor parte de su trayectoria profesional a empresas del sector (Cisco Systems, Ola Internet y Tele2 España).
Sin embargo, el nuevo ejecutivo no ha querido conceder ninguna entrevista, ni desvelar nada de lo que se cuece en la OMV, cuya única novedad en los últimos meses es que ha mudado la oficina de la céntrica calle de Goya a otra más grande en la zona norte de Madrid.
¿Qué ha pasado con aquella tarifa plana de voz con la que simyo pretendía revolucionar el mercado y de la que ya dejaban entrever algo en el verano de 2008?
Exceptuando la campaña de publicidad del pasado mes de mayo y en la que tampoco anunciaban nada nuevo, simyo apenas ha dado que hablar.

Se acabaron sus polémicas acciones de marketing que estuvieron a punto de costarles alguna que otra demanda.
También se han apartado de la guerra de precios. En septiembre de 2008 apenas tardaron 24 horas en reaccionar ante la bajada de precios de Yoigo. Ahora parece que no les importa lo más mínimo que MÁSmovil y Pepephone ofrezcan tarifas a 6 céntimos por minuto.
¿Y qué ha sido de las llamativas promociones para captar clientes? Como aquella en la que regalaban un trozo de la Luna o incluso vacaciones de lujo. Ahora se limitan a repetir, una y otra vez, la misma: SIM a 1€ + 3,95€ de gastos de envío o tarjeta a mitad de precio (5€), que viene siendo, prácticamente igual.
Mientras tanto, los miles de clientes que captaron a base de agresivas ofertas y mucho buzz, no hacen más que lamentarse del pésimo servicio que se les da. Por un lado, despidieron a los teleoperadores que atendían desde España para contratar a agentes argentinos, que salen mucho más baratos. Y por otro, las incidencias técnicas (cruces de líneas, constantes caídas de red…) se han convertido en algo habitual, tal y como reflejan los comentarios de los foros en Internet, numerosos blogs e, incluso, el perfil oficial de simyo en Facebook.
La verdad es que lamento bastante escribir un post así. Simyo era una de mis operadoras favoritas. Parecía una auténtica alternativa, pero en algún momento alguien debió dar la orden de que había que da un frenazo en seco. A partir de ahí se desvaneció su espíritu transgresor e innovador y ahora es como si estuviera en estado de hibernación.
¿Simyo reaccionará en algún momento y tratará de recuperar el tiempo perdido? Ojalá que sí.
