Movilones,
XL Móvil ha muerto.
Era la crónica de una muerte anunciada.
En realidad, lo que me extraña es que haya durado tanto tiempo la incursión de la Cope, La Gaceta y el grupo Marsans en el mercado de las OMV porque desde que nació estaba claro que estaba condenado al fracaso.
¿Las razones de esta profecía autocumplida? Como casi siempre, son varias. Para mí, éstas son las principales:
- Identidad corporativa que echa para atrás. ¿Quién diseñó ese logotipo? ¿Y la página web? ¿A quién se le ocurrió lo de la familia Telerín? Es francamente difícil encontrar unos grafismos tan cutres, aunque en este post veremos otros cuantos ejemplos que son, como mínimo, equiparables. ¿De verdad que dos medios de comunicación (la emisora de los obispos y un diario económico) y una red de agencias de viajes, acostumbrada a editar folletos, no fueron capaces de hacer algo mejor?
- Tarifas obsoletas. Cuando tus competidores están compitiendo a brazo partido con tarifas de 9,28 céntimos por minuto para abajo (algunas como Pepephone llegan hasta los 5,8 céntimos), ¿de verdad crees que hay alguien dispueto a pagar los 13,92 céntimos de XL Móvil?

- Web abandonada. El sitio de XL Móvil no sólo tenía un diseño obsoleto y desafiaba a cualquier regla de la usabilidad, sino que llevaba demasiado tiempo sin actualizarse. La zona de la tienda tenía móviles descatalogados y las imágenes de los teléfonos se debieron esconder de pura verguenza ajena.
- Sin publicidad. Aparte de los moviladictos, ¿había alguien que conociera XL Móvil? Salvo alguna publicidad en La Gaceta, un diario de escasa tirada, algunas cuñas en la Cope y folletos en las agencias de viajes de Marsans, esta OMV tuvo una promoción nula. Y hace muchísimo tiempo que dejó de tener presencia en estos soportes.
En fin, no es por hacer leña del árbol caído, pero en este caso se confirma el viejo dicho de “Zapatero, a tus zapatos” o el de “Manolete, si no sabes torear, ¿para qué te metes”. O lo que es lo mismo, ¿qué puede salir de una joint venture formada por empresas de sectores tan dispares como la cadena Cope y viajes Marsans (La Gaceta apenas tenía una participación accionarial del 5%).
Pero vamos a ser constructivos y un tanto didácticos para que otras OMV que tienen las mismas papeletas para acabar como la difunta XL Móvil no corran la misma suerte:
MundiMóvil
Pertenece a UnoTelecom y, al igual que XL Móvil, presta sus servicios a través de Kpn España (la madre de simyo y Blau). Su web tampoco es apta para alguien que tenga un mínimo de buen gusto.

Poco puedo decir de la tarjeta SIM. Ese amarillo chillón y ese móvil tan chatungo me dejan sin palabras.
Lo que me hace gracia es que incluyan el símbolo de marca registrada. ¿Alguien en esta compañía se planteó en algún momento que corrían algún peligro de que otra empresa quisiera usurparles semejante logotipo?
Pirata Móvil
Una empresa ubicada en Canarias, Pirata Telecom, revende los servicios de Happy móvil, la OMV de The Phone House. ¿Confiarías tu número de móvil a empresa cuyo logotipo es una calavera? Yo no lo haría y menos con las tarifas que tienen: 14 céntimos por minuto, aunque no cobran IVA, supongo que por aquello de estar domiciliados en la islas afortunadas.

Iba a decir que la web no tiene desperdicio, pero en realidad es un desperdicio en sí mismo. Eso sí, en la home aparece el mensaje “Página en construcción, disculpen las molestias. Estamos trabajando para ofrecerles más servicios”. ¿Quién sabe? Lo mismo están preparando un site más estiloso…
Best Móvil
La marca y esta aberración de página pertenecen a Best Telecommunications. En el site se encuentran perlas como ésta: “Este Nuevo SIM ha sido creado tras un intenso etudio de mercado, de necesidades, etc, para ofrecerte un producto acorde a tus necesidades tanto en tecnologia como en tarifas”. En fin, que me he vuelto a quedar sin palabras.

Responsables de MundiMóvil, Pirata Móvil y Best Móvil: Olviden todo lo que han hecho hasta ahora. Encarguen con carácter de urgencia una nueva imagen corporativa a alguien que controle mínimamente de diseño. Lo siguiente será montar una web razonablemente digna. Después habría que modificar la oferta tarifaria e introducir algún elemento diferencial. Y, por último, contraten una campaña publicitaria de relanzamiento.
¿Por qué tengo la impresión de que este año asistiremos a varios entierros como el de XL Móvil y Vuelingmóvil?